Test de Personalidad

La personalidad es la diferencia individual que constituye a cada persona y la distingue de otra. Es el conjunto de cualidades psicofísicas que distinguen a un individuo de otro y lo hacen único.
Al momento de decidir como actuar ante un hecho, es decir, de interactuar con el medio, entran en juego un conjunto de evaluaciones emocionales, racionales y morales. La relación entre estos valores es única para cada persona y hace a cada individuo diferente del resto.
Podemos entonces definir la personalidad como la suma total de las formas en que un individuo reacciona y se relaciona con los demás; son los rasgos mensurables que exhibe una persona.

En las entrevistas personales y procesos de selección de personal, los tests de personalidad son herramientas que se utilizan para conocer la personalidad de los candidatos, evaluar sus aptitudes y observar su capacidad profesional. El test de personalidad es un elemento de información muy útil a la hora de elegir un candidato, por un lado ayuda a descartar a los postulantes que no reúnen los requisitos del puesto que se desea cubrir y, por otro, para confirmar la información que se obtiene en la entrevista personal.

Los tests de personalidad analizan el carácter del individuo mediante preguntas relacionadas con diferentes rasgos (estabilidad emocional, apertura mental, extraversión/introversión, responsabilidad, voluntad de liderazgo, sociabilidad, etcétera).

Tests de personalidad psicométricos y proyectivos.

Hay dos tipos de test de personalidad que se diferencian por el metodo que utilizan y por los resultados que ofrecen, y los podemos definir como tests psicométricos y tests proyectivos.

Los tests psicométricos son los que proporcionan información en forma de datos numéricos. Generalmente son preguntas con respuestas cerradas, que otorgan un valor que luego se suma o se resta a la tendencia general aportando valores del tipo: 6 sobre 10 en ansiedad, 7 sobre 10 en extroversión, etc. Estos resultados pueden ser analizados por el mismo empleador o la persona interesada solo mirando los resultados del test..
Los más conocidos y utilizados tests psicométricos son el Test 16 PF de Cattel y el inventario de temperamento de Guilford y Zimmerman. Este tipo de test siempre fue el más utilizado por consultoras de empleo y recursos humanos, sin embargo, desde hace algunos años se están utilizando pruebas mas modernas que miden aspectos de la personalidad más específicos, como pueden ser las pruebas grafológicas.

Ejemplo de pregunta y de respuestas de un test psicométrico:
¿La meteorología tiene mucha influencia sobre mi comportamiento?
a.- Verdad
b.- Más o menos
c.- Falso

Los tests proyectivos, por su lado, son los que aportan información sobre el modo de operar mentalmente del sujeto, información que sólo puede ser interpretada por un profesional. Miden aspectos como la inteligencia, la personalidad, las emociones y la percepción del sujeto. Como el sujeto  desconoce qué aspecto de su personalidad están evaluando, está imposibilitado de controlarla conscientemente y responder según considere su conveniencia.
Hay muchos tipos de tests proyectivos, casi todos son diferentes unos a otros. Los más conocidos son el test del árbol (de Coch), el test de los colores (de Lüscher), el test del dibujo, el de las manchas de tinta (de Rorschach), el test de Zulliger, el test de relaciones objetales (TRO), etc.

La medición de la personalidad, ¿es posible?

Los tests de personalidad son parte fundamental en el proceso de selección para cargos y puestos laborales de todo tipo, desde privados hasta públicos, y en amplitud de rangos de riesgos.

En la evaluación de la inteligencia, se toma en cuenta diversos planos. No sólo se evalúan los procesos cognitivos, sino también los planos de memoria, capacidad intelectual (incluyendo capacidades verbales y comunicativas), y también la personalidad. Existe una diversidad de tests de personalidad que pueden aplicarse a personas de cualquier sexo, etnia y rango de edad, para la medición de la inteligencia o para la selección de personal para puestos y cargos laborales.

Los análisis suelen dividirse en seis categorías principales: las evaluaciones psicotécnicas, las de patologías y condición física y de salud, los proyectivos, los de diversas capacidades, y los de personalidad y carácter. Dependiendo del fin de dicha evaluación, se seleccionará tanto los tests a aplicar, como también su tipo de desarrollo, pudiendo incluir otras evaluaciones no cifradas en estas categorías principales.

Los tests de personalidad apuntan a definir el estado y los valores afectivos, emocionales y sentimentales del analizado. En estos tests no se aplica un sistema de puntuación o calificación, sino que lo que se observa comprende tanto los contenidos de las respuestas y acciones, como también las reacciones, actitudes, y el comportamiento durante el examen.

En las pruebas de selección de personal convencionales es habitual que los profesionales lleven a cabo los tests 16 PF, de Catell, o el GZ, de Guilford y Zimmerman. El primero (16 PF) es un cuestionario autodefinido como “no patologicista”. Ha sido diseñado para medir o evaluar cuestiones como la capacidad, el temperamento, el estado de ánimo y la dinámica del entrevistado, mediante rasgos definidos: “temperamental”, “habilidad”, y “dinámico”.

El segundo (GZ) es un tests compuesto por unas 300 preguntas de respuesta cerrada en la fórmula “Si” y “No”. Su elaboración se realizó en torno a 10 factores de la personalidad, cada uno de 30 preguntas. Tales factores son: energía/lentitud, reflexión/impulsivo, ascensión/sumisión, social/tímido, estable/depresión, objetividad/subjetividad, bondad/hostil, meditación/irreflexivo, cooperativo/intolerante, y masculino/femenino. Este test también identifica 410 factores de la personalidad.

Los contenidos de los exámenes de personalidad incluyen un plano de cuestionario, en el que se indaga al entrevistado con preguntas generales y hasta algo ambiguas. Ellas tienen por propósito medir los grados de estabilidad, extroversión o introversión, iniciativa, autocontrol, autonomía, flexibilidad, lealtad, agresividad, sinceridad y otros.

Otro plano analizado en la evaluación de la personalidad, es el test “proyectivo”. Esta evaluación se realiza mediante la observación de láminas con dibujos o manchas indefinidas, en las que el entrevistado debe indicar su percepción. Lo que se evalúa es la percepción o los pensamientos que estas figuras reales y abstractas despiertan en la persona. Estos tests pueden ser el de Koch (o “del árbol”), el de Rorschach, o el TAT o de Apercepción temática.

También existe un plano de aptitudes, incluido en el examen integral de la personalidad. Tienen por objetivo averiguar el grado de capacidad intelectual y de conocimientos del entrevistado, para identificar habilidades notorias. Incluyen exámenes de aptitudes numéricas, verbales y abstractas. También pueden incluir exámenes de memoria, manipulativos (armar figuras voluminosas), rompecabezas, el “bur” (la realización de tareas de oficina), de comparación, el de “matrices de Raven” (relaciones entre figuras y objetos), con fichas de dominó, exámenes de razonamiento, y tests de comprensión verbal.

Significado de Personalidad

Se puede definir la personalidad como la suma total de formas en que un individuo reacciona y se relaciona con los demás.

La personalidad es el conjunto de características emocionales, de pensamiento y de conducta que son únicas para cada persona.

 

Comprendemos por “personalidad” al modelos psicológico de las características de una persona, incluyendo filosofías, ideologías y conductas. La personalidad no depende de las características físicas ni biológicas de la persona; en cambio, supone la construcción de un modelo interno conformado por lo que es propio de la persona, en conjunto a lo aprendido y al impuesto o adquirido a niveles cultural y social, entre otros.

La personalidad es lo que nos hace actuar de una manera específica, a partir de nuestras ideas y pensamientos al respecto del tema en cuestión. Ya que se trata de una noción tan abstracta, su definición ha tomado muchas acepciones a lo largo de la historia, y desde diversos puntos de vista sociológicos, psicológicos y cognitivo-conductuales.

Dentro de la personalidad se incluye, también, a los procesos y sensaciones, como pensamientos, sentimientos y hábitos de conducta relativos a ello. Es lo que distingue a una persona de otra, y marca su comportamiento. Es por ello que, en numerosos estudios de inteligencia y de selección de personal, se incluyen tests de personalidad como elemento imprescindible.

La personalidad no es un elemento que pueda ser medido cuantitativamente. Sin embargo, los tests de personalidad buscan definir, al menos en grandes rasgos, os patrones de pensamiento y conducta, que marcarán la inclinación de una persona hacia tareas y situaciones específicas. En los análisis de selección de personal para puestos laborales, el análisis de la personalidad puede identificar, entre otros, si la persona está capacitada a nivel interno para la realización de la labor en cuestión, según factores como su adecuación a la filosofía de la empresa, su manejo de situaciones estresantes, su reacción frente a desafíos, y demás.

Así, los tests de personalidad se aplican siguiendo dos grandes bases: el análisis del funcionamiento intrapersonal, y el del funcionamiento interpersonal, de acuerdo a teorías y análisis psicoanalíticos y fenomenológicos. Según estos fundamentos, los análisis de personalidad puede ser aplicado según tres modelos, a nivel general: el de factores primarios (estructural), el de tipos (en dimensiones de extraversión, neuroticismo y psicoticismo), y el más popular actualmente: el de los cinco grandes (según el análisis de las dimensiones de extraversión, neuroticismo, amabilidad, apertura a la experiencia y responsabilidad).

Los tests de personalidad pueden clasificarse en tets psicométricos, que son los que cualifican procesos psicológicos como la inteligencia, la memoria, la atención, la cognición, la comprensión verbal y otros factores, o en tests proyectivos, que ponen a prueba al individuo según una proyección gráfica o narrativa.

También los tests de personalidad pueden ser categorizados según su nivel de aplicación. Los tests de nivel I son aplicados y analizados por profesionales entrenados (psicólogos o no), y son los exámenes comunes de conocimientos generales o específicos según el puesto laboral o la temática. Los tests de nivel II son similares, aunque su interpretación sí es realizada por un profesional psicólogo ya que se trata de interpretaciones de figuras. Los tests de nivel III son más administrativos, más complejos, y mejor dirigidos a la temática en búsqueda. Incluyen los tests de Escalas de Wechsler (WAIS, WISC y WIPSI), el Test de Bender, el Rorschach y las “baterías neuropsicológicas”, entre otros.

Los tests de personalidad poseen numerosas aplicaciones. Están presentes en el análisis de la inteligencia abarcativa, en la selección de personal laboral, en terapias y análisis de la psicología clínica, en la determinación de análisis para orientación vocacional, y en la determinación de capacidades en psicología educativa, organizacional y laboral.

Aqui te ofrecemos algunos tests de personalidad que pueden orientarte al respecto y decirte como sos:

Test de Personalidad 1 – Queres saber como sos en realidad, si sos introvertido o extrovertido, tu autoestima, tu ansiedad, etc.

Test de Personalidad 2 – Este test permite hacer una valoración de las capacidades intelectivas del individuo, y permite conocer la puntuación online. Debe realizarse en un tiempo máximo de 20 minutos.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 4,00 de 5)
Cargando…